Le Corbusier siempre vuelve

Le Corbusier. FOTO: Carmen Vivas/ El Confidencial.

Leo el manual y recuerdo aquellos fervientes años de instituto. Toca Historia del Arte, materia que, desde un principio, adoré. Por el tipo de bachiller que hice también cursé una materia muy parecida que se llamaba Fundamentos del Arte. Allí también se abordaba el transcurso del arte a lo largo de la historia, pero quizás desde una perspectiva más artística y manual, mientras que Historia del Arte era mucho más histórica, concreta y terminológica que la anterior. Aún así, pese a sus múltiples similitudes, pude simultanear las dos (no sé cómo, pero me dejaron). 

Mi profesora fue un sol. Guardo un muy buen recuerdo de ella y de aquellas lecciones geniales. Eran un gusto. Me encantaban sus looks diarios y sus gustos artísticos. Adoraba a Le Corbusier. "Comparadlo siempre con el Picasso de la arquitectura" nos decía siempre. Nacido en Suiza en 1887, Charles-Édouard Jeanneret-Gris cambió su nombre por Le Corbusier cuando se mudó a Paris con tan solo 29 años. Para entonces, ya tenía una trayectoria como profesional. Había construido su primer edificio con tan solo diecisiete años y había estudiado el oficio de grabador y cincelador en en la Escuela de Arte de La Chaux-de-Fond. Desarrolló su obra en el periodo de entreguerras, expandiendo en la Europa de principio de siglo el término "geometría biológica". Es decir, un uso geométrico del espacio natural y biológico. Una combinación difícil y arriesgada que transcendió en la cultura contemporánea (de ahí a que su nombre sea hoy una de las referencias del arte universal). Detestaba lo rutinario, lo ya hecho. Él apostaba por la funcionalidad y la contemporaneidad y dejaba al margen anteriores arquitecturas. "La arquitectura debe de ser la expresión de nuestro tiempo y no un plagio de las culturas pasadas" sentenciaba. 

Más allá de crear la Casa cultura Heidi Weber (Suiza) o la Iglesia de San Pedro (Francia), Le Corbusier creó un sistema de modulación aplicable al diseño de página (tema que tratamos en la asignatura). Se alejó de la arquitectura para elaborar el Modulor, un elaborado sistema basado en la sección áurea y las proporciones humanas. Fue un invento decisivo para la ejecución del diseño de trabajos suizos y alemanes que se aplicaron al diseño de la página impresa. 

A modo de conclusión, aportando una opinión que quizás se aleje de la realidad (doy rienda suelta a mi imaginación) Le Corbusier es un digno ejemplo de la modernidad, de atrapar el instante y no partir de algo ya existente. Creo que, además de su imagen como arquitecto y "artista" es una figura admirable que también podríamos tomar como referencia en el mundo del periodismo. Da valor y relevancia a la actualidad, crea el Modulador, colabora en la tendencia a diseñar la publicación impresa de textos y además da contenido al periodismo artístico (que si no existe, lo invento hoy en este post). Si a lo tonto, se me da genial sacar virtudes. 

Bibliografía utilizada

-López Alonso, Rodrigo. (2013). Diseño de periódicos y revistas en la era digital. Madrid: Editorial Fragua. 

-Real Academia Española, RAE. (2014). Diccionario de la lengua española. Madrid: Espasa.

-Redacción Círculo de Bellas Artes. (2022). Biografía Le Corbusier. Círculo de Bellas Artes. https://www.circulobellasartes.com/biografia/le-corbusier/

Comentarios

  1. Hola Iker, tu artículo sobre Le Corbussier me ha fascinado. Al no tener la suerte de estudiarlo como a ti te ocurrió en tus años de bachiller en Historia del Arte, me parece muy acertado como lo asocias a una parte de nuestra asignatura. No conocía a este "Picasso de la arquitectura" como decía tu profesora y me ha gustado hacerlo a través de tu artículo.
    Su sistema de modulación aplicable al diseño de página me parece una muy buena aportación para una parte de la asignatura como los márgenes en la retícula, por ejemplo. La sección áurea y las proporciones humanas que explicas a través de Le Corbussier también me parece muy interesante.
    Por último, estoy muy de acuerdo contigo en que Le Corbussier es un digno ejemplo de modernidad y su legado creo que siempre estará presente.

    ¡Enhorabuena por tu trabajo!

    Un saludo.
    Rafa Arenas.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡¡Muchísimas gracias Rafa!! Le Corbusier era un hombre del Renacimiento, capaz de todo. Abrazos. Iker.

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares